Jeramy Freeman
Siempre tan apasionado
Por Vincent Fornel
Fotos gentileza de Jeramy Freeman 

Jeramy Freeman recorre el mundo de exhibición en exhibición y deja boquiabiertos a sus seguidores mostrando sus 136 kilos de músculos esculpidos sobre una estructura de 1,83 metros.
Jeramy es gigantesto, era su sueño de juventud y cada etapa de su carrera profesional le ha aportado algo más en su vida. 

Posee un vasto historial en el que se incluye su faceta de competidor acérrimo, de entrenador atento y abierto, de organizador de competiciones; Jeramy Freeman es de una vitalidad increíble. También es papá de una preciosa niña. Este atleta activo y feliz repasa todo lo que tiene que ver con el culturismo, tanto físicamente como en el plan social y personal.
Su pasión por el culturismo y el músculo ha permanecido intacta y quiera compartirla con los lectores de BodyFitness.
BodyFitness: Formas parte de los grandes nombres del culturismo, ¿cómo llega uno a convertirse en uno de los más grandes atletas profesionales?
Jeramy Freeman: Para adquirir un físico excepcional y tener una carrera exitosa como atleta, hay cuatro ingredientes esenciales: la pasión, la energía, el equilibrio interior y el gusto por la comunicación. La gran mayoría de los atletas poseen las dos primeras cualidades, pero a veces les falta el equilibrio interno y la inteligencia de la comunicación.
BF: Y parece que tú has sido capaz de reunir esas cuatro cualidades que hacen a los grandes campeones. 
JF: Gracias, pero no soy yo quien debe juzgar ese punto. En todo caso, he tenido la suerte de haber encontrado mi equilibrio interior y desarrollado mi experiencia de la comunicación gracias a nuestro deporte. No hay escisión entre la musculación y el resto de mi vida personal y social. Todo está integrado en el culturismo, pero a distintos niveles y de una manera armónica, creo yo.
BF: Sí, desde luego, porque Kim, tu mujer, trabaja contigo.  
JF: Gestionamos juntos nuestra sociedad “Well Rounded Health and Fitness”. Impartimos clases de fitness, de musculación y de puesta en forma y tenemos mucho éxito aquí, en la región de Siracusa (norte del Estado de Nueva York).  
BF: Me dijiste que te gusta insistir sobre la importancia que tienen las fotos para los atletas. 
JF: Demasiados culturistas no saben comunicarse lo suficiente. Siempre me sorprendo por la diferencia que existe entre la celebridad de muchos atletas que hacen soñar a miles de chicos en los gimnasios del mundo entero y su dificultad para hacer fructificar la enorme reputación que tienen. Y sin embargo, una de las mejores maneras de hacerlo es gracias a la imagen.     
BF: ¿Y por qué la imagen? 
JF: Pues porque las fotos constituyen el mejor pasaporte de un culturista. La máxima forma física es efímera, ésta dura sólo unas cuantas semanas al año como máximo. Y en las competiciones el público asistente puede sumar unos pocos cientos de personas como mucho. En cambio, gracias a las fotos es posible prolongar esa gran forma física que hemos adquirido con tanto esfuerzo y difundir esa imagen de uno mismo durante todo el año y a gran escala. La foto es la mejor arma de comunicación para los culturistas. 
BF: Pero eso es lo que ya se hace ¿no? 
JF: Bueno, no como es debido. Por supuesto que las revistas están llenas de fotos tomadas durante las competiciones o durante las exhibiciones, pero no es a iniciativa de los atletas. Cuando ahondamos un poco nos damos cuenta que los culturistas tienen muy pocas fotos de ellos mismos y que además éstos no tienen los derechos de las que circulan. Es fácil de comprobarlo en las páginas de Internet, dónde la calidad de las fotos es casi siempre mediocre y sin embargo, en mi opinión, la pieza clave de una página web culturista es la foto. Es justamente la calidad de las fotos lo que incita al visitante a quedarse o a marcharse.

Mario Waters
El purasangre
Por Marie Escamilla
Fotos Jason Mathas 

A primera vista se diría que este chico debe ser un pendenciero que anda de fiesta en fiesta por Las Vegas, porque tiene un gran cuerpo y el aspecto idóneo para eso, pero en cuanto tienes la ocasión de sentarte a hablar con él, enseguida descubres que no.
Lejos de eso, él admite que le encanta el culturismo y que nada que no sea este deporte logra verdaderamente atraer su atención.
Tanto física como mentalmente se le considera un purasangre. 

Mario Waters no miente y admite que también le gusta la fiesta, pero su régimen de entrenamiento y sus sesiones de machaqueo constituyen su auténtica prioridad... ¡siempre! Ahora bien, cuando su rutina semanal ha concluido y ha cumplido con sus necesidades de cardio y llega el día libre, Mario sale de clubes por Las Vegas hasta la madrugada. Sin embargo, si se está preparando para una competición entonces es muy serio y mucho más concentrado que un tigre dispuesto a saltar sobre su presa.
Vamos a descubrir a Mario Waters, el Purasangre. 

Los inicios de un Purasangre
Lo creáis o no Mario nació el mismísimo 11 de septiembre de 1980 en el norte del país, en Flint, Michigan, EEUU. Tiene dos hermanas y un hermano, pero ninguno de ellos está involucrado con el fitness o el culturismo. En contra de lo que pudiese parecer durante su infancia y adolescencia no era un chico precisamente muy atlético y aunque le gustaba ver el fútbol americano y probó a jugarlo, lo cierto es que no destacó ni mucho menos en esa especialidad. En cambio, cuando tenía 14 años descubrió las pesas y enseguida se enamoró y empezó a entrenar.
“Descubrí que mi cuerpo responde muy bien al entrenamiento con pesas y como soy de naturaleza competitiva, competir se convirtió en un modo de demostrar el trabajo realizado en el gimnasio, pero lo que realmente me importa es el entrenamiento culturista, cualquier cosa que provenga del culturismo es bienvenido y lo que no tenga que ver con él no me interesa” 

Conceptos de entrenamiento
Mario se entrena en el que según él es el mejor gimnasio del mundo, el Gold’s Gym de Las Vegas. Se ejercita solo casi siempre porque asegura que si lo hiciese con alguien tendría que estar llamando a menudo para decir que no podía estar allí a la hora en que se había comprometido, puesto que sus horarios cambian constantemente. Así que prefiere entrenarse solo y hacerlo cuando más le convenga.
Waters se machaca en principio tres o cuatro días por semana durante la época de fuera de temporada y seis cuando se prepara para alguna competición, pero en realidad siempre se entrena seis días ya que él no tiene una verdadera fase de fuera de temporada “Porque siempre estoy intentando mejorar alguna zona corporal, así que nunca me relajo y llevo un ritmo bastante elevado de preparación” asegura Mario.
“Básicamente antes de una competición me gusta contraer más duro los músculos y por más tiempo, así como hacer más series y un número mayor de repeticiones cuando se acerca la competición”.
Mario asegura que su entrenamiento ha evolucionado con el tiempo, como cualquiera puesto que cuando uno se hace mayor, y más sabio, aprende a escuchar al cuerpo y entonces te vuelves más eficiente.
A diferencia de lo que hace la mayoría, Mario realiza el ejercicio cardiovascular antes de entrenar. “No importa la época o la fase de temporada que sea, siempre me gusta efectuar 30-45 minutos de ejercicio cardiovascular antes, de esa forma mi cuerpo responde mejor con las pesas y no tengo que calentar apenas antes de entrar a fondo con las series efectivas. Al mismo tiempo la sesión de pesas se convierte en lipolítica y favorece una mayor eliminación de la grasa”.
El físico de Waters está muy equilibrado y no presenta grupos rezagados ni otros que destaquen sobremanera del resto, sin embargo, él considera que los hombros merecen un tratamiento especial, puesto que éstos nunca pueden ser demasiado grandes y además su efecto repercute positivamente sobre la imagen y proporción general del conjunto. Así que la sesión de hombros es intensa y muy especial.


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