Los tri-cañones del éxito
Con Ben Pakulski
Por Dwayne Pipher 

Los tríceps constituyen el origen auténtico del tamaño y la fuerza de los brazos, algo que por lo visto todavía no todos tienen claro, ya que no les conceden la importancia que tienen.
El canadiense y flamante profesional Ben Pakulski posee unos brazos realmente impresionantes y de gran calibre, pero lo cierto es que él no está satisfecho con sus bíceps, a los que está tratando de mejorar, por lo que el impacto visual de sus apéndices superiores proviene de los tríceps, que son extraordinarios.
Sin embargo, lejos de relajarse en su entrenamiento, Ben sigue insistiendo para convertirlos en tri-cañones que le ayuden a conseguir el éxito en su reciente carrera profesional. 

Los bíceps suelen ser los abanderados del brazo porque todos los ojos se posan en ellos y a todos nos preocupa el aspecto de estos músculos. Y es cierto que pueden ser impresionantes, porque confieren a las extremidades superiores esa elevación semejante a una montaña y son el objeto de admiración popular. Pero, en realidad, el bíceps no es el músculo más importante de la parte superior del brazo; esta distinción la merece el tríceps, uno de los músculos más infravalorados por muchos culturistas.
Si deseáis unos brazos grandes y musculosos, no os podéis permitir el lujo de pasar por alto los tríceps.
Ben Pakulski lo sabe bien, porque en su caso ha llegado a la cima del culturismo a pesar de que sus bíceps son más bien mediocres, como él mismo reconoce, pero en cambio sus tríceps son formidables.
Si, como él, aspiráis a lucir unos brazos sobrecogedores debéis esforzaros de veras en su entrenamiento. Y es que no son los bíceps, sino los tríceps los responsables de las dimensiones de las extremidades superiores. Si deseáis unos brazos enormes y musculosos, seguid el ejemplo de Ben Pakulski. 

Predestinado para el culturismo
Se puede decir que este joven estaba predestinado para el culturismo, no sólo porque desde el primer momento que tocó una pesa sintió que le encantaba y que esto era lo suyo, sino porque empezó a destacar muy rápido.
Ben entró en el mundo de la competición por casualidad, porque en realidad se estaba preparando para un reportaje de fotos y pensó que presentarse a una competición le serviría de motivación para entrenar y seguir la dieta con más rigor.
No estuvo nada mal, ya que ganó la categoría de los pesos pesados y el título absoluto con 108 kilos de peso.
Desde entonces en muy poco tiempo ha llegado ni más ni menos que a competir en el mismísimo Mr Olympia.
En septiembre de 2005 fue el vencedor del primer nivel de Brantford Ontario (Canada).
En octubre de 2005 se clasificó segundo de los pesos pesados en el segundo nivel del London Ontario Canadá. En junio de 2006 logró el título absoluto y de los pesos superpesados del tercer nivel del Provincial.

Más allá de la fatiga
Cuando se abren las puertas del desarrollo
Por Jim Taylor

Alcanzar músculos de gran potencia y tamaño no es sencillo, si lo fuese las calles estarían plagadas de superhombres, pero no es así.
Entrenando con pesas todo el mundo puede mejorar y tonificar su musculatura, pero los músculos de medidas escalofriantes necesitan acciones contundentes, a veces tan extremas que sólo unos pocos son capaces de soportarlas.
La fatiga es la barrera que actúa como verdadero selector que determina quiénes alcanzan un gran volumen y quiénes no. 

¿Quién no quiere un cuerpo musculoso, fuerte e impresionante? Para eso nos entrenamos regularmente en el gimnasio, pero alcanzar músculos de gran envergadura no es sencillo.
Es un hecho que los principiantes pueden progresar con relativa facilidad en sus primeras etapas en este deporte y para ello no hace falta más que ser constantes con su entrenamiento, tratar de incrementar periódicamente el peso que mueven y alimentarse correctamente. Ya está, con eso pueden avanzar y mejorar su fuerza y tamaño muscular de forma aceptable.
Ahora bien, al cabo de un tiempo se acabarán los días en que casi cada vez que se repetía una sesión era posible usar más peso, o hacer más repeticiones con el mismo. Llega un punto en que hay que acostumbrarse a progresos cada vez más moderados e incluso a la falta total de mejoras. Para la mayoría ese es su límite, han progresado y están mejor que antes de empezar, pero ya no progresan porque no son capaces de superar la barrera que les abriría las puertas del gran desarrollo. Esa barrera se llama fatiga.
Por naturaleza los músculos son refractarios al crecimiento, puesto que a menos que se vean repetitivamente obligados a realizar tareas para las que no están capacitados, no tienen por qué modificar su estructura. Sin embargo, cuando los obligáis una y otra vez a realizar algo que está más allá de sus posibilidades es cuando el organismo aumentará la fuerza y el tamaño de los músculos para lograr cumplir con ese objetivo.
Es importante que entendáis este punto. Si vuestros músculos pueden con la tarea (entrenamiento) entonces, ¿qué necesidad tienen de crecer?
Por tanto, llegamos todos a un punto en que el ejercicio cómodo no sirve para activar una hipertrofia importante, así que es necesario buscar métodos que sí lo hagan, es lo que todos conocemos por entrenar con intensidad.  

Métodos de alta intensidad
Por tanto, una vez superada esa etapa que podríamos llamar de básica en el culturismo, esa en la que todavía se puede crecer bien haciendo un trabajo sencillo y procurando aumentar el peso periódicamente, hay que recurrir a medidas excepcionales que puedan activar profundamente los músculos. El incremento incesante del peso tiene sus límites, porque las articulaciones sólo pueden soportar una cierta tensión, e intentar aumentar el número de series y de ejercicios tampoco tiene mucho futuro, porque realizar una excesiva cantidad de volumen de trabajo conduce inexorablemente al sobreentrenamiento e impide la necesaria recuperación que garantice el progreso.


© BodyFitness España 2009
Avda. Arrahona, 18 - 08210 Barberà del Vallès. Barcelona