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Consejos para aumentar las ganancias musculares.
Lección 19
“Un hábito se supera con otro hábito del mismo
modo que un clavo quita otro clavo.”, Desiderius Erasmus.
Cada vez son más, las personas cansadas de luchar por perder esos
antiestéticos michelines alrededor de la cintura. Quizá penséis
que tan sólo necesitan comer menos y dedicar una parte de su tiempo
a hacer ejercicio y no os falta razón, pero ahí no acaba todo. Si
profundizamos en el tema, veremos que hay otros factores que contribuyen
al acopio de grasa y a la mala condición física. Si os fijáis, la
dieta actual se basa en alimentos que no tienen nada que ver con
los que comían nuestros antepasados. Actualmente, muchos de los
productos que encontramos en el supermercado son procesados y están
cargados de aditivos, edulcorantes como la fructosa o el jarabe
de maíz, harina blanca refinada, grasas hidrogenadas (aceites vegetales
a los que se les añaden moléculas de hidrógeno para solidificarlos)
y carbohidratos de alto índice glucémico. Podría decirse que apenas
consumimos alimentos que no hayan sido manipulados por el hombre.
A lo largo del siglo XVIII y principios del XIX, la diabetes, el
cáncer y la obesidad eran enfermedades casi inexistentes y, hoy
en día, los países que presentan una menor incidencia son los que
siguen un plan nutricional en el que predominan los alimentos naturales.
Como todos sabéis, la calidad de lo que comemos tiene un efecto
directo en nuestra capacidad para construir músculo, perder grasa
y frenar el envejecimiento. Cada vez hay más indicios que revelan
que la ingesta de productos procesados causa estragos en nuestra
salud y nos impide alcanzar nuestros objetivos. Sin embargo, todo
eso se puede evitar si seguís el Programa MET de entrenamiento y
nutrición. Para los preparadores de Venice, lo importante es informar
a la gente para que pueda avanzarse al peligro. Por primera vez
en la historia, los investigadores han identificado un mecanismo
molecular que tiene lugar en el hígado y que explica por que?é consumir
grasas trans (tentempiés salados, aliños…) y saturadas dispara
las concentraciones de triglicéridos y, por lo tanto, el riesgo
de cardiopatías y algunos cánceres.
Si seguís la Dieta MET, os libraréis de estas enfermedades potencialmente
mortales y nutriréis vuestro cuerpo con alimentos saludables que
os mantendrán alejados de la obesidad. Aunque quizá sea algo tarde...
En Norteamérica, unos 13 millones de habitantes sufren afecciones
coronarias y una media de 500.000 muere al año como consecuencia
de dolencias cardiovasculares. Pero lo increíble del asunto es que,
a pesar de todo, los productos nocivos para la salud siguen abarrotando
las estanterías de los supermercados y vendiéndose a personas de
todas las edades. Para que esto no ocurra, debemos conocer los riesgos
a los que nos exponemos cada vez que consumimos esta basura.
“Vuestra situación mañana será el resultado de
qué hayáis decidido y cómo hayáis actuado hoy.”, Akin A. Awolaja,
Educador.
Antes de empezar a trabajar, hay que ser conscientes de nuestros
hábitos nutricionales para tener una idea más precisa de lo que
sucede en nuestro organismo. El Programa MET es mucho más que seguir
un plan de entrenamiento breve y eficaz. Por eso, los preparadores
de este sistema sin precedentes también se interesan por los problemas
que los atletas tienen con la comida. ¿Conocéis el monosodio de
glutamato (MSG) y el extracto de levadura o de soja? Son nutrientes
conocidos con el nombre de excitotoxinas que, según se ha
demostrado, se unen a los receptores neuronales, provocando daños
y la consecuente muerte celular. El peor, sin duda, es el MSG, una
sal sódica que, además de neuroexcitante, es adictiva y prepara
el terreno para la obesidad. Los fabricantes afirman utilizarlo
para potenciar el sabor de sus productos y aumentar el apetito de
los consumidores.
La Dieta MET lucha por mejorar la salud y la condición física a
fin de favorecer el rendimiento del atleta. Para ello, es preciso
acelerar el metabolismo y conocer le?os alimentos y aditivos que
lo ralentizan y que cursan con inflamación, acopio de grasa y envejecimiento
prematuro. Una de estas categorías corresponde a los alimentos ricos
en nitrato sódico, que predominan en los embutidos y otras carnes
curadas. Los nitratos propician la formación de sustancias químicas
potencialmente cancerígenas denominadas nitrosaminas. De
hecho, ya hay estudios que asocian algunas de ellas a ciertos cánceres.
Si sois culturistas y os gusta mimar vuestra salud y tomaros en
serio el entrenamiento, evitad a toda costa este tipo de carnes.
Los científicos recomiendan ceñirse sólo a aquellas ricas en antioxidantes,
vitaminas, minerales y sustancias fitoquímicas —son la clave de
este programa nutricional, porque son las que mejor combaten el
cáncer. Además, ayudan a regenerar el funcionamiento de los órganos
y rejuvenecen la piel—.
La Dieta MET apuesta por los alimentos más sanos del planeta con
el propósito de impulsar la hipertrofia muscular y la pérdida de
grasa y mejorar la composición química de la sangre. Entre ellos,
se encuentra la verdura con el mayor nivel de antioxidantes y sustancias
fitoquímicas, como el brócoli, las coles de Bruselas, la col rizada,
la calabaza y la coliflor, productos ricos en ácidos grasos omega
3 (salmón de aguas frías y huevos) y carne magra (pavo).
Acaba de publicarse un ensayo clínico realizado
en Harvard en el que intervinieron 90 mil mujeres durante un periodo
de diez años. El estudio demostró que las mujeres de edades comprendidas
entre los 30 y los 50 años que comían carne roja presentaban un
mayor riesgo (a veces el doble de lo habitual) de sufrir cáncer
de mama. La salud o la enfermedad dependen en gran medida de lo
que comamos cada día, no lo olvidéis.
El libro electrónico de la Dieta MET cita otra gran variedad de
alimentos que podéis consumir. Sin embargo, no hay que olvidar que
vivimos en la era de la malnutrición y que, a veces, resulta complicado
comer sano. Si no os preocupáis por vuestra salud, nunca lograréis
maximizar vuestro rendimiento físico y mental.
Por desgracia, de acuerdo con los estudios científicos, los productos
procesados, precocinados o en conserva forman parte de la dieta
diaria de un sector cada vez más amplio de la población. Vuestra
salud lo pagará muy caro si consumís carbohidratos de alto íe?ndice
glucémico, como el pan blanco, las galletas, el pescado de piscifactoría
tratado con antibióticos, la carne rica en nitratos, la que procede
de las vacas a las que se les ha administrado hormonas (rBGH y BST)
o que se han criado con piensos artificiales. En todos estos casos,
la proporción de ácidos grasos omega 6 es muy superior a la de omega
3 y ácido linolénico conjugado, dos sustancias esenciales para combatir
enfermedades como el cáncer.
Cuando alguien empieza el Programa MET, lo primero que debe hacer
es eliminar de su plan nutricional los alimentos que acabamos de
mencionar. Luego tiene que rediseñar su dieta y comer productos
sanos ricos en fitonutrientes.
No hagáis caso de los alimentos que el gobierno considera sanos
o nocivos, porque sólo os contarán la mitad de la historia y no
podréis desarrollar vuestro cuerpo ni mejorar vuestra salud al máximo.
Haced caso del sistema MET y centraos en lo que éste os aconseja.
Sólo así lograréis construir músculo, perder grasa, cargar el organismo
de antioxidantes, vitaminas, minerales y fitonutrientes y prevenir
enfermedades de alto riesgo.
Construir un gran físico y conservar una buena
salud, alejados del cáncer, la diabetes y las enfermedades coronarias,
no es nada complicado. Seguid la Dieta MET y comed cada día sólo
los alimentos que ésta recomienda.
Cada macronutriente presenta una estructura y una composición química
concreta, desempeña una función específica y genera una determinada
respuesta hormonal. Conocer el tipo de alimentos adecuados es fundamental
para impulsar el crecimiento muscular y perder grasa. No olvidéis
que cada macronutriente tiene un efecto distinto en el metabolismo
independientemente de cuál sea el aporte calórico.
Al tomar proteínas limpias y de calidad (con la menor cantidad
de grasa posible), el cuerpo activa la producción de hormona del
crecimiento, motivando la eliminación del tejido adiposo y la hipertrofia
muscular. Si, además de esto, lo nutrís con los alimentos que especifica
la Dieta MET, el riesgo de sufrir problemas de salud graves desaparecerá
y frenaréis el proceso de envejecimiento, entre e? otros muchos
beneficios que hemos mencionado a lo largo de este artículo. La
grasa almacenada está directamente asociada a los tipos de proteínas
y carbohidratos ingeridos cada día y estos, a su vez, aceleran o
ralentizan el ritmo metabólico. Asimismo, cabe destacar que la grasa
aumenta las concentraciones de estrógenos respecto a las de testosterona
y ello merma el crecimiento muscular.
Dejaos guiar por estas directrices y lograréis acelerar el aumento
del tamaño muscular y la lipólisis, maximizaréis vuestros niveles
de energía y mejoraréis vuestra salud, lo que os permitirá realizar
todo vuestro potencial en el gimnasio sin necesidad de calcular
el aporte calórico. Ceñíos a la Lista de alimentos permitidos
MET, prestad atención a la proporción que debéis consumir de cada
macronutriente (ya profundizaremos en este tema más adelante) y
ni se os ocurra hincar el diente a los carbohidratos de alto índice
glucémico.
No os olvidéis de comer cierta cantidad de proteínas en cada toma.
Es uno de los seis macronutrientes esenciales que el organismo necesita
para desarrollar y reparar el tejido muscular. De acuerdo con el
análisis de los investigadores de una universidad de Illinois (EE
UU), el consumo elevado de proteínas dispara la lipólisis, disminuye
la producción de triglicéridos y la sensación de hambre, preserva
el tejido muscular y regula las concentraciones plasmáticas de glucosa.
También aporta una vasta cantidad de aminoácidos, que ayudan a
mantener el cuerpo en un estado de nitrógeno positivo y estimula
la liberación de glucagón, la hormona lipolítica encargada de mantener
estables los niveles de azúcar en sangre y de liberar la grasa almacenada
para que el cuerpo pueda utilizarla a modo de combustible.
Pero, de nuevo, hay que tener en cuenta dos aspectos importantes:
por un lado, aseguraos de consumir carne blanca magra y sin piel,
como el pollo o el pavo. Las qe?ue contienen mucha grasa elevan
los niveles de lípidos en sangre y provocan serios problemas de
salud. Y por otro lado, procurad comprar carnes de animales a los
que no se les haya administrado hormonas (rBGH y BST). Vuestro cuerpo
os lo agradecerá con el tiempo. Si es necesario, explicad lo que
estáis buscando al propietario del supermercado o acudid directamente
a tiendas especializadas en productos orgánicos.
Y lo mismo os aconsejo a la hora de tomar suplementos proteicos.
Optad siempre por los que tengan una composición más limpia y sana
y que incluyan el máximo número de proteínas y aminoácidos aprovechables.
Seguir un estilo de vida sano y equilibrado es esencial para mejorar
nuestra calidad de vida y seguir en plena forma y con ganas de entrenar
muchos años. Como dice el refrán, somos lo que comemos, pero
también lo que no comemos. En otras palabras, nuestros hábitos nutricionales
reflejan claramente el aspecto que tendremos en el futuro.
Insisto en que conviene adoptar una dieta formada por alimentos
limpios, sin grasa ni piel, como las pechugas de pollo y de pavo,
el salmón salvaje, las claras de huevo (o enteros, aunque en menor
cantidad, para obtener el óptimo aporte de ácidos grasos omega 3)
y suplementos proteicos de alta calidad, como los batido de proteína
sérica UDA+ Protein, fáciles de preparar y disponible en varios
sabores (yogur, avena, etc.). Probadlo y no querréis utilizar otro.
Si aumentáis el aporte proteico limpio, aunque
sólo sea un poce?o, perderéis más grasa corporal debido al efecto
hormonal y termogénico de este macronutriente. Además, aumentaréis
la liberación de glucagón, la hormona encargada de expulsar la grasa
de las células (que a su vez se vuelven menos receptivas a almacenarla)
para que los músculos puedan utilizarla durante la práctica de ejercicio
físico. La insulina minimiza la capacidad corporal para eliminar
el tejido adiposo, mientras que el glucagón revierte el proceso.
Este suplemento ayuda a que el organismo esté en un estado de nitrógeno
positivo, incrementa la capacidad de concentración y mantiene altos
los niveles de energía a lo largo de todo el día (pronto podréis
obtener el nuevo envase de 4 kilos). No lo dudéis ni un segundo
más y subíos al carro del Programa y la Dieta MET. Alcanzaréis unos
resultados increíbles y pasaréis inadvertidos ante la mirada inquisitiva
de problemas de salud cada vez más frecuentes entre la población
e? mundial, como la diabetes o el cáncer. Si conocéis a gente que
engulla carbohidratos de alto índice glucémico, alimentos ricos
en grasas procesadas, comidas precocinadas o productos altamente
procesados, les haréis un gran favor si les informáis de la situación
actual a través de las estadísticas que cada mes os aportamos. Los
preparadores del sistema MET estamos aquí para ayudar a todas aquellas
personas que deseen mejorar su cuerpo y su salud a toda costa. ¿A
qué esperáis?
COPYRIGHT 2007 por Mike Lackner
Kwon/Top Trainers Network Inc. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. La
información que aparece en este artículo se proporciona sólo con
fines educativos. Dado que la salud y la condición física son únicas
en cada individuo, conviene acudir al médico personal o profesional
de atención de la salud antes de seguir las pautas, el programa
alimentario y los suplementos explicados y/o citados en este texto.
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