Consejos para aumentar las ganancias musculares. Lección 18

“Somos lo que hacemos repetidamente”, Aristóteles.

Programar el organismo para perder grasa y ganar músculo

El mes pasado explicamos que investigaciones recientes han desacreditado un conjunto de dietas que había cobrado especial importancia en las últimas décadas y han destacado la importancia del índice glucémico a la hora de perder grasa y conservar una salud de hierro. Esta vez quisiera desmentir la idea de que todas las grasas son malas y que, por lo tanto, deben eliminarse de la alimentación.

Las dietas muy bajas en grasa

El auge de esta moda alimentaria tuvo lugar en los años 80, cuando las autoridades sanitarias recomendaron limitar el consumo de grasas y los medios publicitarios se plagaron de imágenes de hombres y mujeres atractivas que avalaban la eficacia de los alimentos bajos en grasa para estar sanos y en plena forma.

¿Pero, cómo es posible que la población mundial haya reducido en un 25% la ingesta de este macronutriente y que, aun así, el doble de los niños y los adolescentes presente sobrepeso y cada vez sean más, los adultos que sufren obesidad? Si la grasa era la verdadera culpable, ¿disminuir su consumo no debería haber tenido un efecto positivo en la salud? Pero el aumento de la incidencia de obesidad no fue el único problema que coincidió con la creciente aceptación de las dietas bajas en grasa. También se observó un incremento de los casos de depresión y de pérdida progresiva de energía. ¿Fue pura casualidad que las bebidas energéticas y los antidepresivos ganaran tanta popularidad en tan poco tiempo entre la población mundial femenina, siendo ésta la más vulnerable a estas dietas tan peligrosas?

En los últimos años, los ensayos clínicos y los numerosos estudios han demostrado que el aumento de peso sin precedentes que se ha observado últimamente está asociado al índice glucémico, no a la ingesta de lípidos. Gracias a ? la incansable labor de los científicos, por fin se ha descubierto que las dietas bajas en lípidos o las que abogan por el consumo de grasas saturadas son el principal detonante de la depresión avanzada aún presente en nuestra sociedad.

El papel de las grasas buenas

La grasa no siempre se ha considerado un enemigo del cuerpo humano. De hecho, antes se relacionaba con la felicidad. Esto no significa que tengáis que comer una cantidad excesiva de este macronutriente para estar contentos, pero sí que destaca la importancia de incluir los lípidos en la alimentación para preservar un buen estado emocional. El vínculo entre la grasa y el bienestar físico y psicológico no forma parte de la sabiduría popular, sino que tiene una base científica.

El cerebro se compone principalmente de grasa y la ciencia ha confirmado que el hecho de que este órgano no disponga de los lípidos que necesita motiva la aparición de trastornos mentales que abarcan, desde la depresión, hasta el trastorno por déficit de atención con hiperactividad o la esquizofrenia.

No todas las grasas están creadas de la misma manera. Por eso, unas favorecen el organismo y otras no. Por desgracia, la mayoría de las dietas que la gente utiliza para intentar estar sana incluyen grasas saturadas de origen animal (mantequilla o manteca de cerdo) y vegetal (la manteca de coco o de palma) y una cantidad insuficiente de los aminoácidos esenciales necesarios para la síntesis de neurotransmisores (la serotonina, por ejemplo) que permiten la comunicación entre el cerebro y las células de todo el cuerpo. La preponderancia de grasas malas respecto a las buenas incrementa el riesgo de depresión, entre otras enfermedades mentales asociadas al comportamiento.

Para conservar una salud de hierro, gozar de una vitalidad desbordante y perder el exceso de grasa sin volver a recuperarlo, es crucial que dejéis de comer carbohidratos de alto índice glucémico y que aumentéis el consumo de ácidos grasos esenciales omega 3.

Las grasas malas y los carbohidratos de alto índice glucémico

La problemática de la que estamos hablando empeora aún más cuando los carbohidratos ? de alto índice glucémico entran a escena. Cada vez que coméis tortitas de arroz con unas rodajas de plátano encima, un panecillo con mermelada, galletas saladas con 0% de materia grasa, zumo de frutas, helado o cereales de maíz bajos en grasa, aumentáis el riesgo de obesidad, diabetes de tipo II y déficit de serotonina.

La sensación de bienestar que se siente al consumir estos productos de alto índice glucémico se debe a que el sistema digestivo los transforma en azúcar simple (glucosa) y éste pasa directamente al torrente sanguíneo. Pero cuando esto sucede, el páncreas responde liberando una enorme cantidad de insulina para disminuir las concentraciones plasmáticas de glucosa, lo que a su vez se traduce en una reducción drástica de los niveles de serotonina, que cursa con estado de somnolencia y aparición temprana del apetito. La reacción más frecuente en las personas a fin de evitar esta sensación es comer más alimentos bajos en lípidos saludables (o ricos en grasas saturadas) y carbohidratos de alto índice glucémico que no hacen más que perpetuar el problema.

El envejecimiento prematuro es una de las consecuencias del elevado consumo de grasas saturadas, la escasez de ácidos grasos esenciales y los picos de insulina debidos al constante aumento del azúcar en sangre. Insisto en que el déficit de los lípidos saludables y las proteínas necesarias para la reparación celular unido a la ingesta interminable de alimentos de alto índice glucémico no hace sino empeorar el estado del organismo.

Ácidos grasos omega: ¿animales criados con hierba fresca o con pienso?

Las grasas son saturadas cuando las cadenas de carbono están totalmente cargadas de hidrógeno. Su consumo debe limitarse, porque promueve el aumento del tejido adiposo. De hecho, la ingesta excesiva de este tipo de lípidos puede llegar a provocar un incremento de la presión sanguínea, infarto de miocardio, diabetes de tipo II y cáncer de pecho o de ovarios. Las grasas saturadas suelen presentarse en estado sólido cuando están a temperatura ambiente e incluyen productos como la manteca vegetal y la grasa animal, presente en algunos tipos de carne y de queso, la manteca de cerdo y la mantequilla. ¿Qué son las grasas buenas? ¿Por qué los ácidos grasos esenciales fortalecen el cerebro y el cuerpo en general?

Las grasas poliinsaturadas están formadas por cadenas de carbono a las que les faltan, al menos, cuatro moléculas de hidrógeno. Entre ellas, se encuentran los ácidos grasos omega 3 y omega 6, llamados esenciales porque el organismo no puede sintetizarlos por sí mismo y necesita obtenerlos de los alimentos. Además de mejorar los niveles de colesterol (como las grasas monoinsaturadas), obstaculizan el acopio de grasas, rebajan la liberación de cortisol, refuerzan las membranas celulares y favorecen la producción de serotonina y de otros neurotransmisores que facilitan la comunicación intercelular. No obstante, deberían consumirse en una proporción de 2:1, es decir, el doble de ácidos grasos omega 3 que de omega 6.

La mayoría de los norteamericanos prácticamente anula el consumo de omega 3 y come diez veces más omega 6 de lo que debería, como los productos procesados, el aceite de maíz y de cártamo, entre otros aceites vegetales, y ternera alimentada con grano.

Pero no siempre ha sido así. Antes de que aumentara la producción de alimentos procesados y de que los granjeros engordaran los animales con grano, las personas ingerían la correcta proporción de ácidos grasos omega 3 y de omega 6. En los últimos 75 años, los médicos estiman que esta proporción se ha descompensado de forma escandalosa hasta alcanzar las cifras 60:1. Esto significa que casi todo el mundo ingiere 10 veces más ácidos grasos omega 6 de lo que debería a causa de los piensos que administran al ganado y al pesc ?ado de vivero, así como los productos procesados y las grasas de origen vegetal.

Cuando la escasez de ácido linolénico topa con la sobreproducción de ácidos grasos omega 6, el organismo es prácticamente incapaz de eliminar tejido adiposo y presenta una mayor predisposición a sufrir enfermedades de diversa índole, como el envejecimiento prematuro, las cardiopatías, la diabetes, la depresión, Alzheimer o artritis.

Hay que saber comprar

Como hemos dicho antes, el cuerpo debe conseguir los ácidos grasos esenciales directamente de los alimentos, porque no puede producirlos por él mismo. Esto significa que debemos aprender a comprar los productos adecuados. Pero el problema es aún peor, porque no sabemos qué alimentos son ricos en ácidos grasos omega 3. Una de las mejores fuentes de esta sustancia que encontraréis en los supermercados es el pescado salvaje procedente de las aguas frías (cuanto más bajas son las temperaturas, más grasa almacena el pescado), como el salmón, la caballa, el arenque, la trucha, el atún y la sardina. El pescado criado en pleno océano sigue una dieta natural, por lo que es rico en grasas buenas, pero el de cautiverio es engordado con piensos sintéticos (como los que se utilizan para alimentar a los peces de colores de un acuario) que repercuten en el crecimiento del animal y reducen sus concentraciones de ácidos omega 3.

Por eso, la Dieta MET piensa que dar la espalda al pescado criado en piscifactoría es la mejor manera de estar sano, fuerte, en forma y cargado de energía.

La verdad sobre la carne roja

Al igual que el pescado, debéis evitar la carne de animales engordados con piensos artificiales. En los años 80, los investigadores se equivocaron al pensar que la carne roja era el detonador que había disparado la incidencia de las cardiopatías en la población norteamericana. De todos modos, se trataba de un error com ?prensible, ya que basaron sus argumentos en la ingesta de carne procedente de ganado alimentado con pienso, cuya proporción de ácidos grasos esenciales (20:1) rebasaba con creces la adecuada. Si se hubieran molestado en plantearse por qué las tribus indígenas que toman carne procedente de reses que pastan en las praderas no sufren afecciones coronarias ni infartos, probablemente habrían dado con el quid de la cuestión. Los animales salvajes o aquellos que siguen una dieta natural, poseen un equilibrio de ácidos grasos esenciales de 0,16:1. Por consiguiente, la principal causa de las enfermedades del corazón no es la grasa cárnica, sino la fuente de la que se alimentan los animales. El pienso y los productos sintéticos utilizados en las grandes plantas ganaderas son nocivas para la fisiología y la salud de estos seres (y, como consecuencia, para las personas que los comen), porque no se corresponden con los hábitos alimentarios naturales. Por eso, hay que asegurarse de comprar sólo carne de animales que hayan comido hierba. Ante la ausencia de la carne adecuada, optad por Supra-CLA y aceite de borraja Supra-DG de Venice Beach.

Ni las reses ni el pescado fueron creados para comer productos alterados químicamente. Por eso, cuando alguno de estos animales los ingiere no logra procesarlos como es debido. ¿Dónde se ha visto que una vaca o un salmón se alimenten de piensos o de copos de zooplancton sintético en su hábitat natural? Teniendo en cuenta que la mayor parte de la carne que consumimos procede de animales engordados de forma antinatural, no es de extrañar que el infarto de miocardio sea una de las principales causas de muerte en la sociedad actual. Las personas acuden al médico y se alegran al ver que se han librado de la hipercolesterolemia, pero luego sufren un ataque al corazón. Y es que el riesgo de enfermedades coronarias tiene que ver más con las concentraciones de ácidos ? grasos omega 3 y omega 6 que con el colesterol.

La incidencia de muertes por infarto de miocardio en la población indígena que sólo come ganado alimentado con hierba fresca es nula. ¿Será coincidencia? No lo creo…

Para proteger la salud física y mental, es muy importante leer las etiquetas con la información nutricional de los productos que os disponéis a comprar. Hoy en día, podéis comprar pescado salvaje, como el salmón, envasado al vacío, congelado o enlatado. La forma de conservación es lo de menos. Lo importante es que haya sido pescado en su hábitat natural y que lo especifique claramente en su etiqueta.

Los suplementos más eficaces

Aparte de consumir la óptima cantidad de fuentes de origen animal de alta calidad entre tres y seis veces al día, los suplementos alimenticios constituyen otra de las maneras más eficaces de aumentar las concentraciones de ácidos grasos omega 3. Os aconsejo que toméis la fórmula de absorción mejorada Supra-CLA de Venice Beach.

Combinadlo con el aceite de borraja Supra-DG (GLA), otro de los suplementos ricos en ácidos grasos esenciales que acelera el metabolismo y ayuda a quemar el tejido adiposo. Si, además, incluís UDA Lean Body Protein, aliviaréis el apetito, mejoraréis vuestro estado de ánimo, gozaréis de una mayor capacidad de concentración, regularéis los niveles de azúcar en sangre, evitaréis la hipertensión, implementaréis el sistema inmunológico y conservaréis la masa muscular limpia. Asimismo, contribuye a preservar la salud de la piel, las membranas mucosas, las glándulas, el sistema nervioso y los vasos sanguíneos y, al mismo tiempo, disminuye las concentraciones de triglicéridos, minimiza el riesgo de cardiopatías e ictus y alivia o incluso elimina la artritis. ¿Habéis tenido bastante?

Las grasas omega 3 son un elemento importante de nuestra alimentación porque impulsan la absorción del calcio que el cuerpo necesita para preservar la óptima salud dental y ósea. Estudios científicos indican que también reducen la grasa corporal, combaten las infecciones, minimizan el riesgo de cáncer de mama y de próstata, mejoran el estado emocional, incrementan la capacidad de concentración y aceleran el proceso de recuperación tras una intervención quirúrgica asociada al cáncer. Ahora podéis disfrutar de todos estos beneficios si incluís la fórmula UDA-Lean Body a la Dieta MET. Dispararéis vuestro rendimiento y cuidaréis vuestra salud como nunca.

Supongo que sí, pero yo no puedo dejar de hablar de los beneficios que reportan estos suplementos, especialmente p ?ara los atletas y los culturistas que se toman en serio los entrenamientos y que desean mejorar su rendimiento, su físico y su salud. Y encima, los estudios demuestran que UDA Lean Body Protein reduce el tiempo de recuperación entre sesiones.

Comer y controlar el peso

No puedo creer que todavía haya gente que no conozca la Dieta MET y los suplementos perfectos para quitarse esos kilos de más y disparar sus niveles de energía. Cada vez más personas son víctimas la fatiga crónica, la obesidad y los trastornos físicos y mentales.

¿Y qué me decís de los miles de niños y adultos que siguen tratamientos farmacológicos para aliviar los síntomas de las afecciones que padecen, en lugar de arrancar el problema de raíz? Pero yo tengo la solución: las personas que siguen la Dieta MET pierden peso de forma progresiva y experimentan un aumento significativo de la energía, el entusiasmo, la concentración y las ganas de vivir al cabo de un mes. Además, la comunidad científica ha descubierto la clave para acelerar la pérdida de grasa, disparar el rendimiento y prolongar un buen estado salud. Consumir los alimentos adecuados y la cantidad recomendable de ácidos grasos esenciales y tomar suplementos ricos en grasas buenas, como Supra-CLA, aceite de borraja Supra-DG y UDA Lean-Body, es todo lo que necesitáis para trabajar codo con codo con el metabolismo celular y el resto de los procesos fisiológicos a fin de eliminar definitivamente la grasa almacenada y utilizar las calorías con la máxima eficacia.

“El futuro no es el resultado de elegir un camino ? de los que disponéis en el presente, sino el lugar que se crea en nuestra mente y que después expresamos mediante una acción. El futuro no es adónde vamos, sino qué creamos. No es encontrar caminos, sino construirlos y eso cambia tanto al creador como al destino.”, Deborah James (Consultora).

Además, este programa nutricional sin precedentes os permitirá hacer una comida trampa a la semana. No obstante, para que sigáis avanzando hacia vuestros objetivos, conviene que toméis dos comprimidos de los suplementos Fats Out Rx y Carbs Out Rx antes de hacer ese tipo de comidas. Así, reduciréis el efecto glucémico y desecharéis los azúcares y las grasas que sean p ?erjudiciales para el organismo de forma segura antes de que provoquen picos de insulina y se transformen en tejido adiposo.

El té con propiedades termogénicas es otro de los elementos que conviene incluir en la dieta, sobre todo porque quemaréis dos veces más calorías que con el té verde, reduciréis los efectos lipogénicos de los carbohidratos, minimizaréis la absorción de las grasas saturada y preservaréis la salud de la piel. Según 37 estudios científicos publicados hace un año, encaminados a analizar las propiedades lipolíticas de esta bebida, sostienen que los ingredientes del té verde (incluidas las sustancias nutracéuticas que contiene) impulsan la pérdida de tejido adiposo, incrementan la energía, el rendimiento físico y mejoran la salud cutánea. También se han descubierto que fomenta un mayor estado de bienestar entre la mente y el cuerpo, es inmunoestimulante, favorece el óptimo crecimiento dental y alivia los signos y los síntomas asociados al envejecimiento. Y si lo tomáis durante varias semanas seguidas, reduciréis los niveles de radicales libres en un 50%.

Así que ya sabéis, si queréis dar impulso a la pérdida de grasa y al aumento del rendimiento físico, incluid el té dietético en vuestra dieta y utilizad los suplementos Fats Out Rx y Carbs Out Rx antes de hacer vuestra comida trampa. Iréis derechos a vuestros objetivos.

Pero ahí no acaba todo. Como la Dieta MET incluye todos los grupos alimentarios y de la mejor calidad, la gente que decide adoptarla no siente ansias de comer alimentos prohibidos. En el caso de las proteínas, sugiere comer pescado y marisco frescos siempre que sea posible y pollo y pavo criados de forma natural y no a base de hormonas y antibióticos. Además, es muy rica en fruta y verdura frescas de bajo índice glucémico (orgánicas casi siempre) y contiene todo tipo de grasas saludables, como el salmón, las sardinas y otras variedades ?de pescado salvaje de agua fría, los frutos secos, las semillas, los aguacates y el aceite de oliva, que además de motivar la absorción de ácidos grasos omega 3 y del resto de los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento corporal, mantiene la salud de las células.

Los preparadores del sistema MET han dado en el clavo, de eso no cabe la menor duda. Adoptad la Dieta MET y el programa de entrenamiento de 30 minutos y lograréis el físico con el que siempre habíais soñado. ¡El éxito está garantizado!

PASOS PARA ACELERAR LA LIPÓLISIS Y MEJORAR EL RENDIMIENTO Y LA ACTITUD MENTAL

  1. Sed conscientes de los hechos: los estudios concluyen que es más eficaz mantener la óptima proporción de ácidos grasos esenciales en la dieta que seguir tratamientos farmacológicos.
  2. Consumid pescado salvaje de agua fría.
  3. Evitad los carbohidratos de alto índice glucémico y utilizad los suplementos Carbs Out Rx y Fats Out Rx antes de la comida trampa.
  4. Tomad UDA-Lean Body Protein.
  5. Bebed té dietético siempre que sea posible.

No es una dieta, es un estilo de vida

Siempre es duro trazar un plan ponerse manos a la obra para conseguir los resultados que uno desea, pero si ya disponéis de las herramientas necesarias, no hay motivo por el que no podáis empezar hoy mismo.

Recordad que la información sobre el Programa y la Dieta MET no se encuentra en cualquier sitio. Si de verdad queréis probar este programa de entrenamiento y nutrición único y exclusivo, tendréis que seguir esta sección. El primer paso es acudir al médico para que determine el tipo de alimentación y de ejercicio físico que más os conviene. No obstante, os puedo asegurar que las personas que se han subido al carro del sistema MET han conseguido reducir el porcentaje de grasa corporal, invertir el proceso de envejecimiento y sacar aún más partido a las sesiones de entrenamiento.

Recapitulemos:

  • Decid NO a las dietas pasajeras o bajas en grasa.
  • NO a las modas que incitan a comer muchos carbohidratos o pocos.
  • NO a las dietas que se centran en un único tipo de comida.
  • NO a las famosas dietas que prometen perder peso en dos semanas.
  • NO a los fármacos para perder peso.

Cuidar de vuestra salud y vuestra condición física es la mejor inversión que podéis hacer. La clave está en establecer objetivos y hacer lo posible por alcanzarlos. Si actuáis de este modo, conseguiréis más de lo que os habíais propuesto en un principio en un tiempo récord.

Siempre hay una manera fácil y otra difícil de hacer las cosas y la transformación física no iba a ser una excepción. Vosotros elegís el camino que queréis tomar. Si deseáis enteraros a fondo de todo lo que necesitáis para construir el mejor cuerpo de vuestra vida, no os d ?espeguéis de esta sección. ¡Hasta el mes que viene!

“El pasado no es vuestro potencial. Podéis liberar el futuro en cualquier momento.”, Marilyn Ferguson (escritora).

Nota del editor: Los métodos del Programa MET y los suplementos que incluye, especialmente diseñados para perder grasa y aumentar el rendimiento físico, son famosos en toda la costa oeste de Estados Unidos. Los culturistas y los atletas de la zona avalan su eficacia a la hora de incrementar los niveles de energía y la agudeza mental, entre otros muchos beneficios. De hecho, lo llaman el plan de entrenamiento y nutrición por excelencia. Si a eso le añadimos una dieta rica en proteínas de calidad, carbohidratos de bajo índice glucémico y grasas buenas, la salud está garantizada.

PERMANECER JOVEN Y EN PLENA FORMA NUNCA HABÍA SIDO TAN FÁCIL

¡Este programa es perfecto para todo el mundo!

¿Siempre os habéis preguntado por qué presentáis sobrepeso y cómo podéis perder los kilos que os sobran?

Probablemente el problema sean los alimentos de alto índice glucémico. Si permitís que vuestro cuerpo sufra un estado permanente de inflamación celular, los carbohidratos malos motivarán el acopio de grasa y acelerarán el proceso de envejecimiento. La ciencia confirma que la clave para permanecer joven y en plena forma es frenar el almacenamiento de grasa y la degradación celular dejando de tomar los alimentos que incurren en estos daños. Además, debéis hacer ejercicio y no comer en exceso.

Pero todo eso se puede solucionar con los suplementos ricos en ácidos grasos omega 3 Supra-CLA y aceite de borraja Supra-DG de Venice Beach. No lo penséis más. Empezad a comer pescado rico en grasas saludables y a tomar estos suplementos en cuanto lleguen a vuestras manos. Nutriréis vuestro organismo con omega 3 y grasas saludables que muchas dietas prefieren no incluir. Seguid el Programa MET y activad el metabolismo con su dieta natural y ajena a las medidas farmacológicas. En resumidas cuentas, es el sistema de entrenamiento y nutrición más eficaz que hará realidad vuestros sueños.

 


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