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Lección 14
Dieta, nutrición y cambio corporal
La guía definitiva para ganar músculo y perder grasa rápidamente
con las estrategias dietéticas MET
El programa definitivo de pérdida de grasa MET: más allá
de los principios básicos
“Nunca es demasiado tarde para ser lo que podríais
haber sido.” George Eliot
El mes pasado, nos ocupamos del importante papel que desempeñan
las proteínas en la dieta y destacamos, en particular, su capacidad
para estimular la eliminación de grasa, ya que requieren un mayor
procesamiento metabólico (cerca del doble que los carbohidratos
o los lípidos) y, por tanto, un mayor gasto calórico. Señalamos
también que con la Dieta Lipolítica Definitiva MET se ingiere un
48% de proteínas hasta que se alcanza el objetivo previsto. ¿Tienen
algo que temer las personas sanas y aficionadas al deporte que consumen
esa cantidad de proteínas durante la fase de dieta del Programa
MET? Por supuesto que no. Más bien todo lo contrario: cada vez son
más, los científicos que reconocen los innumerables beneficios que
se derivan de una mayor ingestión de proteínas cuando se hace ejercicio
físico.
“Los deportistas destruyen parte de su tejido muscular cuando entrenan,
así que necesitan más proteínas que las personas sedentarias para
regenerarlo y obtener una respuesta de crecimiento”, aclara el doctor
Di Pasquale, de la Universidad de Toronto (Canadá).
En un estudio del Laboratorio de Comportamiento y
Metabolismo Humanos, en Nueva York (EE UU), se midieron los efectos
en voluntarios obesos y no obesos del aumento o la reducción de
entre un 10% y un 20% del peso corporal. En ambos casos, se detectaron
cambios metabólicos encaminados a restablecer el peso original o
el punto de referencia establecido.
“Las proteínas pueden emplearse también como fuente de energía,
sobre todo en las actividades de resistencia y en los regímenes
de pérdida de peso”. El doctor Pete Lemon, de la Universidad de
Ontario Occidental (Canadá), añade: “Los últimos estudios confirman
lo que los deportistas llevan diciendo hace 80 años: consumir tan
sólo la CDR (cantidad diaria recomendada) puede limitar los progresos.
El cuerpo utiliza las proteínas constantemente como materia prima
para la reparación, el mantenimiento y el desarrollo de los músculos,
por lo que, para optimizar los resultados que se logran en el gimnasio,
es preciso un aporte proteínico continuado. ¿En qué medida afecta
a los riñones de una persona sana una dieta con un mayor contenido
proteínico? En un ensayo clínico reciente no se han detectado alteraciones
en la función renal de los culturistas que toman hasta 2,6 gramos
de proteínas por kilo de peso corporal (Poortmans y Dellalieux,
2000). De hecho, en otro estudio, efectuado con hembras de rata,
pareció incluso mejorar (Sterch et al., 1992). Además, como vimos
el mes pasado, las dietas más ricas en proteínas reducen el nivel
de LDL y de triglicéridos (o colesterol malo) y eleva el de HDL
(colesterol bueno). En resumen, tomar más proteínas os ayudará a
quemar más grasa y, probablemente, a vivir más sanos.
La dieta MET incluye todos los factores que pueden
ayudaros a maximizar la eliminación de grasa.
Además de comer en cantidades menores pero con más frecuencia (cinco,
para perder grasa), seguir el programa de entrenamiento adecuado,
alimentarnos correctamente e incrementar el porcentaje de proteínas
de nuestra dieta, ¿qué más podemos hacer para ganar la guerra contra
el tejido adiposo no deseado? Prestad mucha atención, porque ha
llegado el momento de exponer íntegramente el sistema lipolítico
MET. En esta lección revelaré todos sus entresijos. Ganar definición
y plenitud muscular al mismo tiempo no tiene por qué resultar tan
complicado. Cuando comprendáis su mecanismo y comprobéis por vosotros
mismos su eficacia y la durabilidad de sus efectos, formará parte
de vuestro estilo de vida para siempre. Tomando como punto de partida
los principios básicos que describimos el mes pasado, adentrémonos
en el programa definitivo de pérdida de grasa MET.
Los límites de la restricción calórica
Numerosas dietas se basan únicamente en la disminución de las calorías.
Quienes las siguen adelgazan unos kilos, reducen de nuevo el consumo
de alimentos cuando su peso se estanca, y repiten el proceso tanto
tiempo como resista su fuerza de voluntad. No es buena idea. Infinidad
de personas han puesto en práctica este método, y, en pocas palabras,
no funciona. ¿Sabíais que más del 60% de los estadounidenses sufre
sobrepeso? Pues la inmensa mayoría ha intentado corregirlo haciendo
dieta y ha fracasado estrepitosamente. Lo más triste es que en cada
nueva tentativa necesitan más tiempo para perder el mismo peso que
la ocasión anterior y que, al final, vuelven a engordar. Es más,
las estadísticas demuestran que no sólo vuelven al punto inicial,
sino que acaban con más kilos. Multitud de personas se han visto
atrapadas en este círculo vicioso. Sé que los lectores habituales
de esta sección conocen a la perfección este fenómeno, pero, sólo
para que quede constancia de ello, matarse de hambre con restricciones
calóricas drásticas es una pérdida de tiempo absoluta, una práctica
que no conduce más que a la frustración.
No se puede perder grasa sin que exista un déficit
calórico, pero no seáis radicales. El secreto del éxito radica en
la moderación y en la paciencia.
Si queréis transformar vuestro cuerpo y deshaceros de toda la grasa,
aprovechad esta oportunidad.
¿Por qué no funcionan las restricciones calóricas drásticas?
Cuando se intenta reducir la grasa corporal recortando las calorías,
el cerebro tiene una forma bastante peculiar de notificar la necesidad
de más nutrientes. Además de emitir con más frecuencia señales de
hambre, ralentiza el metabolismo, lo que favorece en gran medida
el almacenamiento de grasa. En definitiva, al detectar la falta
de alimento, el organismo declara el estado de alarma y reacciona
anulando todos los procesos lipolíticos y reservando todas las calorías,
ajustando el gasto energético con el propósito de recuperar el peso
original. Se trata de una respuesta instintiva para garantizar la
supervivencia.
Las restricciones calóricas radicales traen siempre consigo un enlentecimiento
del metabolismo; es decir, del ritmo al que se queman las calorías.
También debilitan el sistema inmunitario y desestabilizan el nivel
de azúcar en la sangre. Si habéis seguido este tipo de regímenes,
ya conocéis los resultados. Al principio, se pierde peso. Luego,
se progresa a paso de tortuga. Si no se adoptan las medidas adecuadas
para solucionar esta situación, se crea un entorno fisiológico que
hace imposible perder grasa y alcanzar nuestros objetivos físicos.
Quienes obtienen resultados utilizando esta única estrategia no
tardan en enfrentarse con otro gran problema: el mantenimiento.
Digo grande porque en un 90% de los casos se recuperan en los 12
meses siguientes entre uno y dos tercios de los kilos perdidos,
y prácticamente todos al cabo de cinco años. Salta a la vista que
su sistema no funciona. Veamos cuál es el método verdaderamente
eficaz.
Controlar el metabolismo en una dieta
Insisto en que ni las restricciones calóricas excesivas ni las estrategias
basadas en una sola medida dan resultado. Es necesaria una combinación
específica de elementos, que detallaré más adelante. Pero una cosa
es cierta: no se puede perder grasa sin que exista un déficit calórico.
El secreto está en la moderación y en la paciencia. Si habéis intentado
en vano simultanear el tamaño muscular y la definición, aprovechad
la oportunidad que se os ofrece aquí, en la lección 15 del curso
sobre el sistema MET. Si lo que deseáis es transformar vuestro físico
y perder grasa, no desperdiciéis esta ocasión. Todo lo que necesitáis
saber se describe de manera minuciosa en estas entregas, y os invito
a sumaros a los miles de personas que están logrando unos cambios
extraordinarios en su cuerpo con un programa que ahora tenéis en
las manos. Me gustaría destacar la importancia de no actuar con
urgencias ni prisas: concedeos un tiempo para alcanzar vuestra forma
física ideal. Como veréis a continuación, obtendréis mejores resultados
y disfrutaréis más del proceso. He conocido a un sinfín de principiantes
que se proponen competir en un campeonato local y que, luego, por
una u otra razón, esperan hasta el final para hacer la dieta, lo
que les obliga a reducir drásticamente las calorías. La consecuencia
es que se presentan a la competición agotados, con menos tamaño
y en una forma física mucho peor de la que permite su potencial.
La Dieta Lipolítica Definitiva MET se basa en una
estrategia plural con la que se consigue no sólo maximizar la eliminación
de grasa, sino también proteger la masa muscular, acelerar el metabolismo,
reducir el nivel de colesterol, estabilizar los valores del azúcar
en la sangre y fortalecer el sistema inmunitario. Combinada con
el programa de entrenamiento MET, constituye el sistema de transformación
física más eficaz.
No obstante, se da la paradoja de que, por una parte, es prácticamente
imposible desarrollar la masa muscular sin un equilibrio calórico
positivo —en especial, para quienes no siguen un programa de suplementos
de segunda generación— y, por otra, resulta muy difícil perder grasa
sin un déficit calórico. El sistema MET soluciona este problema
alternando a lo largo de la semana periodos hiper- e hipocalóricos.
La Dieta Lipolítica Definitiva MET consta, en concreto, de cinco
días en los que se efectúa una reducción calórica moderada y dos
en los que se aumenta el consumo de alimentos.
Se sigue una dieta hipocalórica toda la semana salvo los miércoles,
que son días ricos en carbohidratos, y los sábados, en los que se
hace una comida libre. Los miércoles se incrementan las calorías
en torno a las 300 (todas ellas procedentes exclusivamente de carbohidratos
de bajo índice glucémico —ver lecciones anteriores—) y los sábados
el recuento calórico sube lo que aporte la comida libre. Estos cambios
a mitad y a final de semana evitan la posible ralentización metabólica,
además de fomentar la motivación y estimular la secreción de la
hormona del crecimiento, la testosterona y el IGF-1. Esta sencilla
técnica ayuda a neutralizar el entorno catabólico y la pérdida de
tejido muscular que acompañan a casi todas las dietas convencionales.
¿Por qué? Como hemos apuntado, ante los recortes calóricos prolongados
y acusados, el organismo activa los mecanismos de supervivencia.
El primero de ellos consiste en una reducción del metabolismo —las
calorías totales que se queman al día—. Cuanto menos calorías se
consuman, más se ralentiza el ritmo metabólico y menos grasa se
pierde. Peor aún, transcurrido cierto tiempo el cuerpo empieza a
destruir la valiosa masa muscular. No quiero que seáis de los desinformados
que se entrenan con intensidad para desarrollar su masa muscular
y luego pierden la mitad durante la fase de dieta por culpa de una
serie de errores evitables. Los estudios demuestran con absoluta
claridad que cuando se baja de peso por medio de una dieta hipocalórica
el porcentaje proveniente del tejido muscular se incrementa de forma
sustancial, una situación que debe evitarse a toda costa para optimizar
la lipólisis. Como saben mis lectores, cuanta más masa muscular
se posea, más calorías se gastan aun sin pretenderlo. Y viceversa;
cuanta menos músculo tengamos, menos grasa perderemos.
Maximizar los efectos con los
mejores suplementos
Para acelerar la eliminación de grasa y el desarrollo
muscular, os recomiendo complementar la dieta con Primestrin+ y
UDA+ Protein. Primestrin+ es una fórmula anabólica bioactiva de
absorción mejorada que estimula la producción natural de testosterona
y de GH. La secreción de ambas hormonas que se logra con este suplemento,
además de permitir al organismo sintetizar y conservar el tejido
muscular, moviliza las reservas de ácidos grasos, que se emplearán
para satisfacer las necesidades energéticas. UDA+ Protein es la
proteína ideal para las personas que siguen una dieta y un programa
de ejercicio físico, entre muchas otras razones, por la proporción
y la dosis de una serie de aminoácidos de gran valor fisiológico.
Venice Beach creó este suplemento pensando en los deportistas profesionales,
y los resultados que yo he obtenido tomándolo durante la fase de
dieta sólo pueden calificarse de excepcionales. Su elevada concentración
de aminoácidos no sólo es básica para la formación y el mantenimiento
de la masa muscular limpia; también desempeña una función decisiva
en la eliminación de grasa. Un gran número de estudios realizados
sobre los aminoácidos añadidos de la fórmula de UDA+ (la leucina,
la isoleucina y la valina) ponen de manifiesto su capacidad para
estimular los procesos lipolíticos, en particular en las zonas que
más preocupan a aquellos que hacen dieta. Los suplementos AGF y
ADL3 también representan una ayuda importante en este proceso, pues
contribuyen a la conservación de la máxima cantidad de tejido muscular,
lo que permite quemar grasa aún con más eficacia.
El Programa MET no olvida ninguno de estos factores. Recordad que
el músculo es tejido vivo y necesita energía, y que cuanto más lo
desarrollemos, más calorías quemaremos al cabo del día.
Las dos alteraciones calóricas semanales de la Dieta Lipolítica
Definitiva MET están pensadas para controlar los procesos metabólicos
individuales. Dicho de otra forma, justo cuando el organismo se
dispone a actuar para volver a su estado inicial, recibe por sorpresa
una dosis extra de calorías. En esta primera fase de la dieta MET,
la clave estriba en mantener viva la llama lipolítica elevando las
calorías los miércoles y los sábados.
Continuaremos el mes que viene. Os recomendamos tener a mano esta
información para identificar de inmediato los puntos de conexión
cuando Mike desvele el resto de los secretos que integran la fórmula
lipolítica del sistema MET. No existe una forma mejor de conservar
la masa muscular y perder grasa, con efectos permanentes. De hecho,
se trata del método que con tanto éxito aplican para sí y para sus
clientes los entrenadores de Venice Beach. Conservad todas las entregas.
Si acabáis de incorporaros al curso, podéis poneros al día visitando
la página web www.bodyfitness-es.com, donde encontraréis las lecciones
anteriores. Así, estaréis debidamente preparados cuando Mike se
centre en el famoso sistema de entrenamiento MET, en el que descubriréis
el modo de obtener mejores resultados pasando menos tiempo en el
gimnasio (tan sólo 30 minutos al día).
Recordemos las palabras de Ralph Waldo Emerson: “Lo que se halla
delante de nosotros y lo que se halla detrás de nosotros es insignificante
comparado con lo que se halla dentro de nosotros”. Tenéis la capacidad
de generar cambios importantes. Personas de todas las edades experimentan
transformaciones físicas asombrosas con el sistema MET y se convierten
en la fuente de inspiración de quienes aspiran al mismo fin. Para
ello son fundamentales los conocimientos y un deseo verdadero. No
basta con quererlo; es necesario contar con pautas de eficacia demostrada,
y eso tratamos de ofreceros en este curso. Recuperad en la página
cibernética citada los números que os puedan faltar y elaborad un
manual completo que podréis consultar en el futuro. El próximo mes:
tres pasos clave para lograr una sección media envidiable.
AGF MAX es un suplemento de gran importancia, porque
ayuda a los atletas a conservar el tejido muscular que tanto les
ha costado desarrollar y ello, a su vez, motiva la máxima pérdida
de grasa, sobre todo, en momentos de mucho estrés, como seguir una
dieta.
Ha llegado vuestro turno. Con el Programa de Entrenamiento de Máxima
Eficacia y la Dieta Lipolítica Definitiva MET, lograréis perder
peso y definir vuestro cuerpo a partir de estrategias científicas.
Como suelo decir a mis clientes, después de llegar a la conclusión
de que necesitamos un plan, planeemos y sigamos el plan. El conocimiento
no basta. El conocimiento unido a la acción es el verdadero poder.
La falta de planificación equivale a planificar el fracaso. Utilizad
las Fichas de Seguimiento de Progreso MET como vuestro diario de
entrenamiento (las encontraréis en la página web mencionada anteriormente).
El sistema MET es un programa que se regula según las necesidades
del individuo y con el que conseguiréis crecer y progresar año tras
año. No os lo penséis más y subid al carro de este programa sin
precedentes. Vuestra salud y vuestro físico os lo agradecerán siempre.
El último consejo que os daré para que saquéis el máximo partido
al Programa MET es que utilicéis los suplementos FatsOut Rx y CarbsOut
Rx antes de la comida trampa semanal. Ambos marcan la gran diferencia,
porque reducen el almacenamiento de grasas al que da pie la ingesta
de alimentos y otros productos ricos en grasa y carbohidratos refinados
no incluidos en la lista de alimentos MET. Con FatsOut Rx y CarbsOut
Rx de Venice Beach, podréis disfrutar vuestra comida trampa semanal,
ya sea un trozo de tarta de cumpleaños o un helado, sin que debáis
pagarlo caro.
“Es maravilloso poder pintar un cuadro o esculpir
una estatua y, de esa forma, hacer bellos unos pocos objetos, pero
mucho más glorioso es esculpir y pintar la atmósfera a través de
la cual miramos. La más elevada de las artes consiste en alterar
la calidad del día.” Henry David Thoreau (1817-1862), ensayista
y poeta.
“Dejad de trabajar más duro y empezad a vivir de
forma inteligente.” Robin S. Sharma
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